El Baloncesto Superior Nacional (BSN) realizará, aproximadamente, 2,000 pruebas moleculares de COVID-19 desde antes de reanudar su torneo 2020 hasta concluir este en la ‘burbuja’ que planifica hacer en un hotel Wyndham Grand Río Mar de Río Grande.

El cálculo es en base a la cantidad de personas que el BSN ha calculado que participarán del evento y a la frecuencia con que la liga ha dicho que hará las pruebas a los componentes.

El costo de las 2,000 pruebas ronda los $150,000, que serán pagados por el Departamento de Salud, según confirmó esa oficina gubernamental durante el fin de semana.

El director del BSN, José Solán, no ha confirmó la totalidad y ni el costo de las pruebas porque no tiene ese dato.

El BSN también contará con el auspicio del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio y la Compañía de Turismo. Entre todas las ayudas de gobierno, el BSN recibirá aproximadamente $2 millones para producir la ‘burbuja’ que ha dicho que le costará alrededor de $4.7 millones.

Las 2,000 pruebas son en base a las 260 personas que el BSN calcula que participarán en la ‘burbuja’. El director de torneo dio el cálculo que se divide entre 160 del personal de los 10 equipos participantes y 100 de personal de apoyo, como árbitros, oficiales de mesa, médicos y personal de la producción de televisión y de medios de la liga.

La frecuencia de las pruebas varía para el personal de los equipos y el de apoyo del evento.

Los costos de las pruebas serán cubiertos con fondos del Cares Act, un fondo federal para ayudar a combatir la pandemia y mantener la economía de pie.

Al personal de los equipos se le requerirán hasta cinco pruebas antes de comenzar a jugar el 10 de noviembre, dijo Solá. El personal de equipo tiene que hacerse dos pruebas antes de comenzar a practicar y tres antes de comenzar a jugar.

Además, al personal de apoyo se le pedirá hasta tres pruebas en ese mismo periodo, una cinco días antes de llegar a la ‘burbuja’ y dos al entrar a ésta.

La cantidad y la frecuencia de las pruebas cambiará dentro de la ‘burbuja’ porque los equipos se irán eliminando. Y la frecuencia se reducirá a una prueba por semana al personal de equipos o de apoyo.

El cálculo de los $150,000 es en base al costo de $75 por prueba. El costo de la prueba puede ascender a $100 si la persona no tiene un plan médico que le cubra.

El Departamento de Salud informó en el fin de semana que costeará los gastos de las pruebas por medio de Cares Act, un fondo de dinero federal que asignó $2,200 millones en marzo para ese propósito. Parte del propósito es auxiliar el control del virus y ayudar a que el país y su economía ser mantengan operacional.



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