Arecibo- Personal del Observatorio de Arecibo se encuentra en el proceso de inspección y análisis de los daños causados por el colapso en la mañana de hoy, martes, del domo gregoriano y las plataformas que permitían ubicarlo sobre puntos específicos del plato reflector.

Sin embargo, el director del observatorio, Francisco Córdova, sostuvo que todavía es demasiado temprano como para determinar si el radiotelescopio podrá ser reconstruido para regresar a su operación regular.

Un tercer cable de la torre 4 cedió y finalmente se rompió a las 7:56 a.m., y la carga sobre los cables principales y de apoyo restantes resultó ser demasiada. El domo gregoriano y las plataformas cayeron sobre el plato reflector de 305 metros, uno de los más grandes del mundo, por lo que el radiotelescopio quedó inoperante.

“En estos momentos nuestro personal se encuentra en el proceso de inspección y análisis de los daños causados por el colapso del domo gregoriano y sus plataformas. Parte del plato sufrió daños significativos, los topes de las tres torres que soportaban los cables también colapsaron, pero nadie de nuestro personal sufrió daños”, explicó Córdova durante una conferencia de prensa celebrada en la entrada principal del observatorio.

El funcionario añadió que el centro de enseñanza que opera la Universidad Ana G. Méndez sufrió daños leves debido a la caída de los cables, pero los demás edificios y equipo están a salvo.

“En el proceso de inspección determinaremos la estabilidad del resto de las estructuras para entonces comenzar con el proceso de remoción (de escombros) y la estabilización de la facilidad. Ya comenzamos un análisis estructural completo tanto del reflector como de todos los edificios”, sostuvo.

Córdova dijo que, de su parte, le encantaría que el radiotelescopio fuese reconstruido, pero, al momento, la Fundación Nacional de Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés) no ha indicado si, luego del colapso, la planificada demolición parcial y reconstrucción se llevará a cabo.

El plato de 12 metros, las instalaciones de LiDAR (medición de distancias mediante rayos láser) y los telescopios ópticos no sufrieron daños y permanecerán operacionales, explicó Córdova. “El resto de las facilidades del observatorio permanecerán activas”, dijo.

Córdova subrayó que hicieron todo lo posible por salvar el radiotelescopio, pero la decisión está en las manos del NSF, que es dueña del observatorio y del radiotelescopio.

“Vamos a seguir trabajando para buscar la manera de restablecer una capacidad similar (del radiotelescopio) o una capacidad superior. Nosotros le presentamos a la NSF varias opciones (para tratar de evitar el colapso del domo y las plataformas) cuando todavía se podía hacer algo, pero siempre estipularon que cualquier trabajo que se realizara se haría solo si se podía garantizar la seguridad de los trabajadores y contratistas. Había una serie de opciones que, en su tiempo, pudieron haber sido ejecutadas si las decisiones se hubiesen tomado lo suficientemente rápidas. Pero con el pasar del tiempo, la degradación estructural continuó y se tornó en un riesgo de seguridad para el personal”, resaltó Córdova.

El director del observatorio explicó que entre las opciones que le presentaron a la NSF se encontraban la remoción de casi 46,000 libras de contrapesos ubicados en la plataforma de azimut (para balancear la estructura) y reducir la tensión en los cables traseros que hubiesen causado que las torres se movieran unas 18 pulgadas hacia adentro y hubiese reducido entre un cuatro y cinco por ciento la carga sobre los cables principales.

Córdova rechazó que los recortes presupuestarios jugaran un rol en el colapso del radiotelescopio y subrayó que las instalaciones siempre recibieron el mantenimiento requerido.

“El total de fondos asignados luego del huracán María fueron $14.3 millones. De ese total, nos dieron $2 millones que se utilizaron para llevar a cabo reparaciones en la facilidad y para prepararnos para la temporada de huracanes. También creamos una propuesta completa para la utilización de los $12 millones restantes y fue aprobada en el 2019. La Universidad Central de Florida recibió y utilizó otros $2 millones para la planificación, cotizaciones de contratistas y para adquirir generadores, pero los $10 millones restantes todavía los tiene la NSF”

El funcionario dijo que ha tenido conversaciones con el alcalde electo de Arecibo, Carlos “Tito” Ramírez, y con personal de la oficina de la gobernadora Wanda Vázquez Garced.

“Vamos a arreglar los daños mínimos que sufrió el centro de aprendizaje y seguiremos operando las facilidades ópticas, de LiDAR y el plato de 12 metros. Aquí tenemos petabytes de información que todavía hay que analizar para publicación y para investigación. Las operaciones seguirán aparte del radiotelescopio”, puntualizó Córdova.



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