Hasta hace poco, la amenaza del cambio climático era percibida por muchos como lejana o ajena. Pero eso ya no es así. Solo en 20 años las muertes relacionadas con el calor extremo de mayores de 65 años subieron en 54%. Este es uno de los reveladores datos de cómo el clima está amenazando la vida presentados en el informe The Lancet Countdown.

Elaborado por 120 expertos de todo el mundo, el documento refleja la compleja relación entre cambio climático y salud a través de 43 indicadores, que incluyen exposición y vulnerabilidad, y planificación, resiliencia y acciones de mitigación para la salud, entre otros.

”La pandemia nos ha demostrado que cuando la salud se ve amenazada a escala mundial, nuestras economías y las formas de vida pueden llegar a paralizarse”, dijo Ian Hamilton, director ejecutivo de The Lancet Countdown. “Las amenazas a la salud humana se multiplican e intensifican debido al cambio climático y, a menos que cambiemos de rumbo, nuestros sistemas de salud corren el riesgo de verse abrumados en el futuro”, agregó.

Aumento diario

La exposición a las olas de calor se expresa en días-persona, o el número de días de olas de calor multiplicado por el número de personas afectadas. Tomando esa medida, 2019 tuvo un récord de 2,900 millones de días-persona adicionales de exposición al calor extremo a nivel mundial. Esta cifra casi dobla el máximo anterior alcanzado.

El efecto del calor no solo se traduce en muertes. El año pasado se perdieron 302 mil millones de horas laborales potenciales en todo el mundo, poniendo en peligro, entre otras cosas, la seguridad alimentaria.

El incremento de los incendios es otra consecuencia evidente del cambio climático. Entre 2016 y 2019, el riesgo de exposición a incendios aumentó en 58% en 196 países respecto del período 2001-2004.

”Los devastadores incendios forestales y las tormentas tropicales ocurridas este año en el Caribe y el Pacífico, coincidiendo con la pandemia, han ilustrado trágicamente que el mundo no puede darse el lujo de tratar con una crisis a la vez”, dijo Ian Hamilton. La recuperación post COVID-19 debe tenerlo en cuenta.

Una de las cosas que ha dejado como lección la pandemia es que los sistemas de salud del planeta no estaban preparados para vivir algo así. “El COVID-19 ha sido como un cambio climático, pero en cámara rápida -dice Macarena Valdés-. Si bien los profesionales de la salud lo han hecho muy bien, la gobernanza no”.

A juicio de la experta, una de las razones del porqué algunos países pudieron adaptarse pronto a la pandemia fue la capacidad descentralizada de toma de decisión. “Esto adquiere mucha relevancia con el cambio climático, porque las vulnerabilidades son muy distintas según el territorio, por lo que muchas decisiones deberán tomarse localmente”, dice.

La Organización Meteorológica Mundial dio a conocer ayer que el 2020 va en camino de ser uno de los tres años más calurosos que se han medido. Con ello, los últimos seis años serían los más cálidos de los que se tiene registro.



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