Arlington, Texas – A tono con el tema sobre el orgullo de adelantar los corredores en cada turno al bate, y la fabricación de carreras, los equipos en esta postemporada han tomado en serio el asunto de los batazos largos.

Los batazos de cuadrangular han impulsado 237 de las 462 carreras en lo que va de estos playoffs hasta el quinto juego de la Serie Mundial, según Elias Sports Bureau. Eso equivale al 51.3%, frente al 46.6% del año pasado y el más alto desde que la postemporada se expandió más allá de la Serie Mundial en 1969.

Tampa Bay ha dependido más del batazo largo que la mayoría de los equipos. Los campeones del Este de la Liga Americana se convirtieron en el primer equipo en conectar jonrones en cuatro entradas consecutivas de un juego de postemporada durante una emocionante remontada por 8-7 sobre los Dodgers de Los Ángeles el sábado por la noche que empató la Serie Mundial a dos triunfos por bando. El jonrón de tres carreras de Brandon Lowe ante Pedro Báez le dio a los Rays una ventaja de 5-4 en el sexto, y Kevin Kiermaier lo empató 6-6 con un jonrón contra Báez en el séptimo.

Los Rays no conectaron el domingo por la noche y perdieron 4-2 en el quinto juego. Tienen 33 jonrones en la postemporada, que representan 52 de 78 carreras (66.7%).

“Creo que es más parte de la tendencia, cuando ganamos, ni siquiera podría decirte cómo anotamos las carreras: a través de jonrones, boletos, hits, errores o lo que sea”, dijo el dirigente de los Rays Kevin Cash. “Creo que es más difícil hacer algo ofensivamente en este juego porque el pitcheo es muy talentoso, esos brazos eléctricos que tienen estos equipos y definitivamente en la postemporada. La razón por la que están en postemporada, jugando béisbol de postemporada, es porque mucho de eso coincide con un gran pitcheo y eso es lo que estamos viendo. Así que eso es lo que hace que sea más difícil anotar”.

Los Ángeles ha sido mucho menos dependiente del cuadrangular, conectando 27 jonrones que impulsaron 42 de 98 carreras (42.9%). Max Muncy y Joc Pederson conectaron el domingo por la noche.

Eso es un cambio de la temporada regular, cuando los Dodgers estaban segundos en las Mayores con un 51.3% y Tampa Bay estaba en el puesto 20 con un 41.5%. Cincinnati fue el que más dependió de batazos largos con un 59.7%, según Elias.

“No estamos tratando de pegar un jonrón. Eso no es de lo que estamos hablando en nuestro plan de juego. Simplemente vamos a mantener la disciplina en nuestro enfoque”, dijo Muncy. “Esos son el resultado de que hacemos cosas buenas. No somos nosotros simplemente buscando la cerca cada vez que estamos en el plato. Son los muchachos armando buenos turnos al bate, viendo buenos lanzamientos y aprovechado un error que comete el lanzador”.

El récord anterior databa de 2017

Desde el inicio de la Serie de Campeonato de la Liga en 1969, el porcentaje más alto de carreras de postemporada que produjeron los jonrones había sido del 50.9% en 2017. El porcentaje se elevó por encima del doble de ese año cuando los tamaños de muestra eran mucho más pequeños: en 1956, cuando 31 de 58 carreras (53.4%) se anotaron con 15 jonrones, y en 1957, cuando 25 de 48 carreras (52%) se marcaron con 15 jonrones.

No es solo la postemporada. Los jonrones han representado más del 40% de las carreras en cada una de las últimas cinco temporadas, con el 43.7% de 2020 en segundo lugar, detrás del récord de 45.2% en 2019, según Elias. Hasta 2015, nunca se había alcanzado el 38% de las carreras por jonrones.

A medida que la postemporada se alarga, más lanzadores parecen perder ubicaciones en la zona del strike, en situaciones de alta presión.

“Nos damos cuenta del lado de los lanzadores, ambos equipos están al final de su cuerda cuando se trata de la temporada, cuando se trata de situaciones de alta presión, la intensidad de sus entradas y sus errores están recibiendo grandes batazos a cambio”, dijo el entonces dirigente de Houston, AJ Hinch, luego de la victoria de su equipo por 13-12 sobre los Dodgers en la Serie Mundial de 2017. “El volumen es sin duda un récord y ciertamente la intensidad de los momentos que terminan en jonrones es difícil de comprender”.



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