Michael Bloomberg, uno de los hombres más ricos del planeta, dijo que gastaría lo que fuese necesario para sacar a Donald Trump de la Casa Blanca. Quien fue propiamente un candidato demócrata en esta carrera, ha anunciado que donará al menos 100 millones de dólares en la campaña de su compañero de partido, Joe Biden, en Florida. El Estado sureño es uno de los territorios pendulares más importantes, que pueden definir los comicios, según los cálculos de algunos expertos. La brecha entre los dos principales no ha sido demasiado amplia en ningún momento, pero en las últimas semanas se ha ido ajustando, y el liderazgo del demócrata sobre el republicano no supera los tres puntos porcentuales, según el promedio de los sondeos.

Florida, donde la comunidad latina representa el 23% de la población, comenzará a votar por correo el 24 de septiembre. El objetivo de Bloomberg es aparecer en la mayor cantidad de televisiones y anuncios digitales para fomentar que los electores utilicen este sistema y lo hagan apenas puedan. A diferencia de otros estados pendulares, como Michigan o Pensilvania, el Estado sureño cuenta los votos por correo antes del día de las elecciones. Si existe una movilización masiva hacia el voto por correo, se podrá conocer al ganador en este territorio clave pocas horas después del cierre de las urnas.

Trump criticó el anuncio de Bloomberg y, fiel a su estilo, lo insultó vía Twitter. “Pensé que Mini Mike había terminado con la política demócrata después de gastar casi dos mil millones de dólares y luego de tener el peor y más inepto desempeño en un debate en la historia de la política presidencial”, escribió el presidente estadounidense, que le propuso al empresario que mejor “salvara” Nueva York, la ciudad de la que fue alcalde entre 2002 y 2013.

La ventaja más grande que le ha sacado Biden a Trump en las encuestas de Florida fue a finales de junio, con un 7,4 puntos porcentuales de ventaja. Ahora es de apenas un 2,6%. Los sondeos muestran que la preferencia al demócrata se ha mantenido bastante estable, pero que los apoyos al mandatario han ido al alza en los dos últimos meses.

Entre el 24 de marzo y el 11 de septiembre, la campaña de Biden gastó más que la de Trump en anuncios de la televisión de Florida, por un margen de 42 millones a 32 millones de dólares, según datos de una firma de seguimiento demócrata citada por The Washington Post. Los republicanos confían en las últimas votaciones. El magnate inmobiliario se hizo con el Estado en 2016, donde el expresidente Barack Obama había ganado dos veces, y en las legislativas de 2018, aunque por poco, también triunfaron los del partido conservador, con una intensa campaña centrada en cortejar a los exiliados anticastristas y antichavistas.

Entre noviembre y marzo, Bloomberg gastó más de mil millones de dólares en su campaña presidencial fallida para la nominación demócrata. Cuando se retiró, con muy pocos apoyos, transfirió cerca de 20 millones en efectivo y traspasó el arriendo de las oficinas de su equipo al Comité Nacional Demócrata. Desde que Biden es el candidato oficial, se ha dedicado a inyectar millones de dólares en su campaña, aunque ahora los esfuerzos están enfocados. Una victoria de Biden en Florida, el más grande de los Estados pendulares, con 29 votos electorales, complicaría significativamente el camino de Trump para alcanzar los 270 votos necesarios para asegurar un segundo mandato. El último presidente republicano en ganar la Casa Blanca sin Florida fue Calvin Coolidge, en 1924.

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